Recientemente se ha publicado la Fase 2 del Estudio informativo del Corredor Cantábrico-Mediterráneo. Tramo: Bilbao-Santander y sus conclusiones han resultado polémicas puesto que vienen a decir que el proyecto resulta socioeconómicamente inviable. El ministro ha anunciado que será necesario iniciar un nuevo estudio por tramos y con nuevas características, lo que ha generado un gran malestar en el Gobierno de Cantabria que ve peligrar la ejecución de la totalidad de la línea como se había comprometido en el pacto de investidura. Y es que a priori, el único tramo que parece poder alcanzar esa rentabilidad mínima es el de Bilbao – Castro.
Desconocemos si este nuevo estudio ya está en marcha o va a quedarse aparcado por los enfrentamientos políticos, pero lo que está claro es que se abre la oportunidad a que esta infraestructura se adapte más a las necesidades de movilidad del municipio, lo que no puede más que alegrarnos. Más aún, las conclusiones del presente estudio van alineadas con el análisis que ya hicimos de la Fase 1, por lo que es previsible que el nuevo estudio se asemeje más a la infraestructura que creemos interesante para nuestro municipio.
En este artículo vamos a concretar más nuestra visión de las características que tiene que tener esta infraestructura, pero antes de entrar a detallar lo que esperamos de ese nuevo estudio, vamos a analizar las diferencias y nuevos datos presentadas en esta Fase 2.




